José Antonio Primo de Rivera y Sáenz de Heredia
(24 de abril de 1903, Madrid - 20 de novembro de 1936 [33 anos], Alicante [fuzilado após julgamento sumário pelo governo da Frente Popular])
Fundador da Falange e guia espiritual do Movimiento Nacional.
(24 de abril de 1903, Madrid - 20 de novembro de 1936 [33 anos], Alicante [fuzilado após julgamento sumário pelo governo da Frente Popular])
Fundador da Falange e guia espiritual do Movimiento Nacional.
1934.12.19 - "la Falange Española de las J.O.N.S. no es un movimiento fascista" (José Antonio Primo de Rivera)
El Sr. Gil Robles ha dicho que es mala solución una dictadura de derechas y que es mala solución una dictadura de izquierdas. Pues bien: los miembros de esa juventud de la que formo parte consideramos que no es sólo mala una dictadura de derechas y una dictadura de izquierdas, sino que ya es malo que haya una posición política de derechas y una posición política de izquierdas.
El Sr. Gil Robles entiende que el aspirar a un Estado integral, totalitario y autoritario es divinizar al Estado, y yo le diré al Sr. Gil Robles que la divinización del Estado es cabalmente lo contrario de lo que nosotros apetecemos.
Nosotros consideramos que el Estado no justifica en cada momento su conducta, como no la justifica un individuo, ni la justifica una clase, sino en tanto se amolda en cada instante a una norma permanente. Mientras que diviniza al Estado la idea "rousseauniana" de que el Estado, o los portadores de la voluntad que es obligatoria para el Estado, tiene siempre razón; lo que diviniza al Estado es la creencia en que la voluntad del Estado, que una vez manifestaron los reyes absolutos, y que ahora manifiestan los sufragios populares, tiene siempre razón. Los reyes absolutos podían equivocarse; el sufragio popular puede equivocarse; porque nunca es la verdad ni es el bien una cosa que se manifieste ni se profese por la voluntad. El bien y la verdad son categorías permanentes de razón, y para saber si se tiene razón, no basta preguntar al rey— cuya voluntad para los partidarios de la soberanía absoluta era siempre justa—, ni basta preguntar al pueblo-cuya voluntad para los rousseaunianos" es siempre acertada —, sino que hay que ver en cada instante si nuestros actos y nuestros pensamientos están de acuerdo con una aspiración permanente. (Muy bien.)
Por eso es divinizar al Estado lo contrario de lo que nosotros queremos. Nosotros queremos que el Estado sea siempre instrumento al servicio de un destino histórico, al servicio de una misión histórica de unidad: encontramos que el Estado se porta bien si cree en ese total destino histórico, si considera al pueblo como una integridad de aspiraciones, y por eso nosotros no somos partidarios ni de la dictadura de izquierdas ni de la de derechas, ni siquiera de las derechas y las izquierdas, porque entendemos que un pueblo es eso: una integridad de destino, de esfuerzo, de sacrificio y de lucha, que ha de mirarse entera y que entera avanza en la Historia y entera ha de servirse. (Muy bien.)
El Sr. Gil Robles entiende que el aspirar a un Estado integral, totalitario y autoritario es divinizar al Estado, y yo le diré al Sr. Gil Robles que la divinización del Estado es cabalmente lo contrario de lo que nosotros apetecemos.
Nosotros consideramos que el Estado no justifica en cada momento su conducta, como no la justifica un individuo, ni la justifica una clase, sino en tanto se amolda en cada instante a una norma permanente. Mientras que diviniza al Estado la idea "rousseauniana" de que el Estado, o los portadores de la voluntad que es obligatoria para el Estado, tiene siempre razón; lo que diviniza al Estado es la creencia en que la voluntad del Estado, que una vez manifestaron los reyes absolutos, y que ahora manifiestan los sufragios populares, tiene siempre razón. Los reyes absolutos podían equivocarse; el sufragio popular puede equivocarse; porque nunca es la verdad ni es el bien una cosa que se manifieste ni se profese por la voluntad. El bien y la verdad son categorías permanentes de razón, y para saber si se tiene razón, no basta preguntar al rey— cuya voluntad para los partidarios de la soberanía absoluta era siempre justa—, ni basta preguntar al pueblo-cuya voluntad para los rousseaunianos" es siempre acertada —, sino que hay que ver en cada instante si nuestros actos y nuestros pensamientos están de acuerdo con una aspiración permanente. (Muy bien.)
Por eso es divinizar al Estado lo contrario de lo que nosotros queremos. Nosotros queremos que el Estado sea siempre instrumento al servicio de un destino histórico, al servicio de una misión histórica de unidad: encontramos que el Estado se porta bien si cree en ese total destino histórico, si considera al pueblo como una integridad de aspiraciones, y por eso nosotros no somos partidarios ni de la dictadura de izquierdas ni de la de derechas, ni siquiera de las derechas y las izquierdas, porque entendemos que un pueblo es eso: una integridad de destino, de esfuerzo, de sacrificio y de lucha, que ha de mirarse entera y que entera avanza en la Historia y entera ha de servirse. (Muy bien.)
1975 - Excerto da entrevista de João Medina com Francisco Rolão Preto ( Não, não e não...):
- Lá conheceu José António?
- Com efeito, lá conheci José Antonio Primo de Rivera, que nessa altura trabalhava no programa da Falange. Por sinal que me pareceu uma "coisa" bastante condescendente para com o processo capitalista. E eu que já levava de cá os meus fumos todos de revolta, uma atitude "à esquerda", social, procurei mostrar-lhe que aquilo não era o caminho e que ele não devia esquecer a posição revolucionária. Andámos um mês naquela colaboração, o mês que passei em casa dele.
- Primo de Rivera, cujo retrato inclui no seu livro sobre a guerra de Espanha com uma dedicatória do chefe da Falange, com data de 1934, e do qual se despediu, na primeira vez que esteve com ele, com a saudação romana - que tal era ele como homem, como pessoa? Todos os adversários dele o apresentam como um homem distinto, galante, de muita fineza, não é verdade?...
- Era alguém! Uma personalidade! Um hidalgo, um grande de Espanha!
- E fascista...
- Inabalável falangista! Sobre o ponto de vista Portugal-Espanha, tenho muito interesse em dizer-lhe que não se esqueça que, apesar de todas as nossas camaradagens, não houve dia que eu não tivesse que lhe dizer "não", como aliás, depois, ao generalíssimo Franco, quando se referiam aos destinos ibéricos - que segundo eles, impunham uma rectificação das posições respectivas dos nossos países.
[João Medina queria apresentar Francisco Rolão Preto e José António Primo de Rivera como fascistas. Teve aqui mais um tiro pela culatra. Rolão Preto deu-lhe como resposta uma corrigida exclamativa. José António não era "Fascista", antes um "Inabalável falangista!". Na perspectiva de Rolão Preto, o Falangismo não podia ser confundido com o Fascismo: o Falangismo era o Nacional-Sindicalismo em Espanha - Rolão Preto colaborara com José António Primo de Rivera na elaboração do programa da Falange! - pela "conciliação de Liberdade com a Autoridade da conquista do Pão e da Justiça" (16 de Maio de 1939) (Para além da Revolução... A Revolução - Entrevistas, 1940, p. 134)]
- Com efeito, lá conheci José Antonio Primo de Rivera, que nessa altura trabalhava no programa da Falange. Por sinal que me pareceu uma "coisa" bastante condescendente para com o processo capitalista. E eu que já levava de cá os meus fumos todos de revolta, uma atitude "à esquerda", social, procurei mostrar-lhe que aquilo não era o caminho e que ele não devia esquecer a posição revolucionária. Andámos um mês naquela colaboração, o mês que passei em casa dele.
- Primo de Rivera, cujo retrato inclui no seu livro sobre a guerra de Espanha com uma dedicatória do chefe da Falange, com data de 1934, e do qual se despediu, na primeira vez que esteve com ele, com a saudação romana - que tal era ele como homem, como pessoa? Todos os adversários dele o apresentam como um homem distinto, galante, de muita fineza, não é verdade?...
- Era alguém! Uma personalidade! Um hidalgo, um grande de Espanha!
- E fascista...
- Inabalável falangista! Sobre o ponto de vista Portugal-Espanha, tenho muito interesse em dizer-lhe que não se esqueça que, apesar de todas as nossas camaradagens, não houve dia que eu não tivesse que lhe dizer "não", como aliás, depois, ao generalíssimo Franco, quando se referiam aos destinos ibéricos - que segundo eles, impunham uma rectificação das posições respectivas dos nossos países.
[João Medina queria apresentar Francisco Rolão Preto e José António Primo de Rivera como fascistas. Teve aqui mais um tiro pela culatra. Rolão Preto deu-lhe como resposta uma corrigida exclamativa. José António não era "Fascista", antes um "Inabalável falangista!". Na perspectiva de Rolão Preto, o Falangismo não podia ser confundido com o Fascismo: o Falangismo era o Nacional-Sindicalismo em Espanha - Rolão Preto colaborara com José António Primo de Rivera na elaboração do programa da Falange! - pela "conciliação de Liberdade com a Autoridade da conquista do Pão e da Justiça" (16 de Maio de 1939) (Para além da Revolução... A Revolução - Entrevistas, 1940, p. 134)]
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